Carmen Picado N.
Pérez Zeledón. La prohibición de extraer este molusco y su venta ha causado graves problemas en familias que se dedican por completo a esta actividad.
La situación es preocupante, ya que familias dicen no contar con alimentos para sus hijos, que no tienen como mandarlos a clases este año y que algunos de sus compañeros sentimentales andan en fuga, ya que tienen que pagar la pensión con el bono escolar y no tienen recursos.
En estas comunidades no hay otro tipo de fuentes de trabajo, que no sea dedicarse a la pesca.
Este problema fue atendido por los funcionarios del Instituto Mixto de Ayuda Social, quienes dieron un subsidio de 100 mil colones en los meses noviembre y diciembre.
Pero, otras no han recibido nada y su condición económica es realmente preocupante.
Ante esta situación, los piangueros no descartan adoptar mediadas de presión extremas.
Los representantes del Incopesca, indican que solo cumplen sus funciones en proteger la salud de la población, pues estos moluscos no están aptos para el consumo humano por lo menos por ahora.






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