Carmen Picado N.
Pérez Zeledón. De acuerdo con el funcionario, los malos olores se perciben a ciertas horas del día, principalmente en la mañana, pero que en la institución realizan a diario monitoreo.
Esta planta se creó en el año 1974 para una capacidad menor a la actual, debido al crecimiento poblacional.
Pero, Araya, indicó que la institución está trabajando desde hace año y medio en la inyección de baterías para disminuir el olor de la laguna.
También, desde hace mes y medio, trabajan en un estudio para mejorar la capacidad que tiene.
El funcionario, señaló que la mayoría de los malos olores se deben a las grasas que llegan de las casas y principalmente, de los restaurantes.
En Costa Rica, el 3,5% de la población tiene la posibilidad de tener una planta de tratamiento de aguas residuales y dentro de ese porcentaje, está incluida la ciudad de San Isidro de El General.






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