Bárbara Céspedes C.
Pérez Zeledón. Según Pablo Naranjo, integrante de este grupo, la apertura del Matadero abre las puertas a mercados internos y externos, ya que en la actualidad esto no sucede porque se ven limitados debido a los altos costos que tienen que cancelar al privado.
Actualmente, los carniceros se ven obligados a llevar las reses y cerdos fuera del cantón, para ser ejecutados, lo cual incrementa el costo.
Cuando el cantón contaba con su Matadero Municipal, los carniceros pagaban alrededor de¢8000 por la matanza y el cuero de res, ahora pagan ¢31500 por este mismo servicio. Además, antes los dejaban comercializar el cuero y ahora no. Estamos hablando de una diferencia de ¢23500.
En el futuro no muy lejano, se estima que solo va a ver una única clase, la A y si tanto el Matadero Municipal como los privados que existen en el cantón no cumplen con los requisitos, la problemática continuará.
Es por esto que Randall Martínez, carnicero del cantón, externa la necesidad que existe de la apertura de este bien municipal.






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