Carmen Picado N.
Brown Castillo, corresponsal.
Osa. Pero hace 8 años su vida cambio por completo, cuando una enfermedad, la diábetis le afectó y le tuvieron que amputaran sus piernas.
Desde entonces, una silla de ruedas se convirtió en su principal aliada, porque es ahora su forma de trasladarse.
Esa silla que tenía, cumplió su vida útil y desde hace unos 2 años le causaba molestias.
Pero gracias a una gestión de unas adultas mayores de Palmar Norte y al CONAPAM, ya cuenta con una silla nueva.
Leopoldo quiere luchar ahora por unas prótesis que le permitan por lo menos ponerse de pie en su lugar de trabajo y dar un mejor servicio a sus clientes.
Mientras ese sueño se concreta, está feliz con el regalo que recibió.






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