Carmen Picado N.
Pérez Zeledón. En una de las esquinas del parque de la ciudad de San Isidro de El General, era habitual observarlo todos los días, donde esperaba que los clientes se acercan a que él para embellecerles sus zapatos.
Era vecino de Avenida González, con su pequeño banquito y su silla, listo para atender a los clientes.
A sus 46 años de edad, Vargas había indicado a Sur Noticias, que ser bolero es una profesión que lo llenaba, aparte de que hizo muchos amigos.






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