Con el fin de recordar la lucha que se tiene por el caso de Randall Gamboa, quien era oriundo de Pérez Zeledón, se llevará a cabo una vigilia el próximo 3 de setiembre a partir de las seis de la tarde frente a la Catedral de San Isidro de El General.
La actividad la coordina el Colectivo Causa Sur y cuenta con el apoyo de la familia de Randall.
De acuerdo con el comunicado enviado, el próximo 3 de septiembre se cumple un año desde que Randall Gamboa Esquivel fue deportado a Costa Rica, tras haber sido detenido y puesto en custodia por el ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) en Estados Unidos.
Poco después de su llegada a Costa Rica en grave estado de salud, el generaleño quien tenía 52 años, murió el 26 de octubre de 2025.
Desde entonces, su familia pide explicaciones a las autoridades sobre lo que ocurrió mientras estuvo detenido.
Por lo que, con el fin de conmemorar esa fecha, la familia de Randall y el Colectivo Causa Sur, convocan a la población a la “Velada en Memoria de Randall Gamboa Esquivel”.
Se trata de un espacio para recordar a Randall, honrar su vida y acompañar a sus familiares y amigos.
Se motiva a los asistentes a vestir de blanco y llevar una vela.
El espacio contará con presentaciones artísticas a cargo de: Karol Barboza, cantautora. Vampel, cantautor. ● Mariana Salas, cantautora. Silvia Elena, poeta. She Santana, poeta. Katherina Janedeova, intervención plástica.
A su vez, se llevará a cabo un acto conmemorativo con palabras a cargo de los familiares de Randall.
Cabe indicar que el generaleño fue detenido en diciembre del 2024, porque ingresó de manera ilegal a Estados Unidos.
Posteriormente, su familia perdió comunicación con él, fue hasta mediados de junio de 2025, que se logró alguna comunicación y se enteraron del grave deterioro en su salud.
Randall fue ingresado al hospital Valley Baptist Medical Center en Texas el 23 de junio de 2025 y fue hasta agosto de ese mismo año que fue encontrado por una abogada voluntaria en estado vegetativo, catatónico, desnutrido y deshidratado.
En septiembre de 2025, Randall fue deportado a Costa Rica en un vuelo ambulancia.
Sus familiares denunciaron que llegó en total estado de abandono, sucio, con la boca llena de sangre seca y con múltiples úlceras expuestas y descuidadas en su cuerpo.
Fue trasladado al Hospital Escalante Pradilla, donde le diagnosticaron encefalopatía (daño cerebral severo) y rabdomiólisis (descomposición grave del tejido muscular).
Entre octubre y noviembre de 2025, la Cancillería de Costa Rica envió notas diplomáticas al Departamento de Estado de EE. UU. exigiendo explicaciones, sin embargo, a hoy, no se tienen respuestas claras.





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