Bárbara Céspedes C.
Pérez Zeledón. Su historia se remonta en los años 1600, cuando una mujer, Juana Pereira, encontró la imagen y se la llevó a su casa y a los días desaparecía y la encontraba en el mismo lugar, historia que se ha convertido en una leyenda.
Según el Presbítero, la imagen no hay que adorarla, sino que los fieles deben amarla por ser la madre de Dios y que por medio de ella Él se comunica.
Además, la Virgen de los Ángeles representa la unidad del pueblo y el cuido de Dios.






|