Sospechosos de cacería ilegal en Drake de Osa seguirán proceso penal sin medidas cautelares

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La Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental confirmó que tomó la declaración indagatoria a tres hombres, de apellidos Herrera Jiménez, Chávez Vásquez y Jiménez Elizondo, como sospechosos del aparente delito de cacería ilegal de fauna silvestre en peligro de extinción en Puerto Jiménez y Bahía Drake.

Tras valorarse sus arraigos procesales, se determinó que, por ahora, pueden permanecer apegados al proceso penal, sin la necesidad de cumplir medidas cautelares.

Precisamente, el viernes anterior, la Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental tuvo tres allanamientos, como parte de una investigación la cual se tramita bajo la causa 26-000057-0629-PE.

Los operativos fueron en tres casas, ubicadas en las localidades de Puerto Jiménez y Bahía Drake.

Las autoridades judiciales reportan el decomiso de carne, la cual podría coincidir con el animal cazado.

En la causa se investigan a tres personas, quienes son sospechosas de dar cacería a nueve saínos, el 14 de enero anterior.

El expediente inició, luego de que, en una finca particular, se hallaran nueve cabezas de esta especie, así como sus pieles.

La Fiscalía explicó que la cacería ilegal de vida silvestre afecta al ambiente y al ser humano, acelera la pérdida de diversidad y del atractivo turístico nacional. Además, estas especies tienen un rol especial en el mantenimiento de los bosques para la generación y protección de agua potable.

Con respecto a este caso, la semana pasada, el grupo de Monitoreo Biológico Comunitario de Rancho Quemado, mostró en la red social Facebook, fotografías de la situación que se encontraron.

“Una manada de Chanchos de Monte fue masacrada en la comunidad de Vanegas, Drake, Osa. Un crimen contra la naturaleza que no podemos callar.”

Esto fue parte de la publicación que hicieron.

Por lo que, luego de ello, hablan de una alerta roja en la Reserva Forestal Golfo Dulce.

Indicaron que el Grupo y voluntarios realizaron un despliegue sin precedentes en los sectores de Chiqueron, Rancho Quemado, Reserva Indígena, Vanegas y Riyito.

Precisaron que buscan proteger a las tres manadas de Chancho de Monte que habitan en la zona, pero la realidad es alarmante: estamos poniendo en riesgo la vida de nuestros voluntarios.

De ahí que manifestaron, que sin guardaparques que les acompañen, las rutas son un peligro constante, ya que la falta de personal y recursos en las estaciones de guardaparques es un problema crónico que los deja expuestos y vulnerables.

Detallaron que la Reserva Forestal Golfo Dulce es el puente de conexión entre el Parque Nacional Corcovado y el Parque Nacional Piedras Blancas.

Por lo que, dejarla sin protección es dejar sin protección a estos dos tesoros naturales.

Por lo que afirmaron que no permitirán que la negligencia y la falta de visión del Área de Conservación pongan en peligro la biodiversidad de nuestra región.

De ahí que piden acción inmediata, para que se tengan más guardaparques y recursos para las estaciones de guardaparques, vehículos para facilitar el traslado de los funcionarios y un plan de protección integral para la Reserva Forestal Golfo Dulce.