Carmen Picado N.
Pérez Zeledón. Estuvieron en la entrada en El Calvario y en las afueras de la Catedral de San Isidro Labrador.
Tal es el caso de Roxana Marín y Eduardo Acuña, quienes elaboraron unas 250 lámparas cada una. Los precios estaban accesibles a 250 cada una, mientras que cada hoja de palma, tenía un costo de 25 colones.
Las palmas que ambos llevaron para vender, las consiguieron en la comunidad de Arizona.






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